El miedo contra el miedo.

Mi guerra es el miedo contra el miedo.

 

Si pudiera rodearlo,

encontrarle la garganta.

Coser los puntos perdidos de su manta de frío,

tachar el error que lo carcome,

sellar su grieta.

 

No sé de qué está hecho,

cuál es su rumbo hacia mi cuerpo

por qué habla en la lengua de la infancia.

 

Pregunto y apilo sacos,

cavo zanjas, escudos,

instalo catapultas,

vierto aceite por mis bordes.

No sé por dónde llega.

 

No sé

por dónde comprime el cráneo,

cuánto abarca la cuerda tensa,

en qué momento se romperá

o empezará la música,

la lucha contra el sueño.

La espada frente a la piel,

el instante terso que abre hueco.

 

Defiendo ideas

como insectos perdidos en jardines impecables.

No soy Francia, ningún rey.

 

Escondo las manos.

No quiero que me encuentren.

He arrancado la última flor

la que refleja el iris de los muertos.

La belleza me molesta.

Prefiero la verdad a su polen de mariposa.

 

Desde aquí veo las torres de otras guerras.

el agua por el que se acerca

un soldado hambriento

remontando ríos,

para dejarse morir.

De él nacerán varios ejércitos.

Resisto hasta que crezcan.

 

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2 respuestas a El miedo contra el miedo.

  1. Rosa dijo:

    intentaba hacer un comentario,pero después de unos minutos he caído en la cuenta que comentar la perfección requiere una sabiduría que no poseo, solo puedo seguir emocionándome una vez más con cada frase. Gracias. Rosa.

  2. Lidia dijo:

    Qué maravilla…Silvia.

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