La letra pequeña de todos los contratos

Nunca descanso.

Pienso antes de dormir, 
al despertarme, 
cuando no quiero pensar.

Sostengo el cuello rígido, 
y un paso a nivel
en las arrugas de la frente.
Llego a un cuerpo agrio, 
que creció y envejecerá rápido. 

Lleva un jersey de venas quietas,
un disfraz de invierno, 
sobre un volcán de lana de roca. 
A veces crisálida, 
a veces mariposa
que no levanta el vuelo 
porque alguien apretó ahí, 
y cayó todo el pigmento
con ese pez lanzado fuera.
En su naufragio llora.
Duele para recordar a gritos de músculo 
que está ahí, 
que es la otra mitad del mapa, 
apenas explorado.
Mi cuerpo. 
Ese actor entre los créditos,
finalista sin mención de aquel premio, 
la letra pequeña de todos los contratos. 
Esta entrada fue publicada en Escritos míos. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a La letra pequeña de todos los contratos

  1. Volianihil dijo:

    Delicioso, aunque tan sólo por estar y decir es imposible ver(te) como la "otra" parte minúscula, al contrario. No hay asterisco y si lo es, posiblemente sea más grande que el propio contrato, no en tamaño, pero sí en importancia.

  2. Tin dijo:

    El cuerpo, la nave que nos lleva…La letra pequeña… muy buena metáfora.Un saludo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s