En las tapas de los libros
voy a decirte que…
voy a decirte que se me rompen los botes de conserva
un golpe y abrir y callar.
Como esas mujeres con escolta,
cara morada a sol y canto,
a cal y estómago picado.
No es que no sepan decir,
las frases las terminan otros,
delantal y manos al cuello
escaleras abajo,
rata para comer,
y qué fue de Baby Jane arrastrando tu silla de ruedas,
mandato y sistema educativo.
Una pistola de agua
puede matarte de sed,
el amor puede matarte de hambre,
fundirte en sal y lágrima,
forzarte a perder la última silla del juego.
Sentarnos en el aire como si hubiera banco,
merendar en calles peatonales.
Tres perros ridículos pasean a sus dueños,
cara pintada,
billete verde, mantel y mus.
Las monedas crean desconcierto.
Tú vales un mundo redondo, luna por detrás.
Y si tu mano abarca mis tetas
podremos salvar la proporción áurea del dolor que olvidan.

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