Revolución climatológica

Me estoy dejando esterilizar,

asépticamente.

Decido no ser madre

de tanto peso de hija.

Venimos para eso,

dividimos células sin parar

mientras mueren las neuronas

que nos piensan,

que cruzan lo que pensamos

unos de otros.

Si no soy útil

gano mi desaparición.

Estoy llorando al sol,

que no me digan que es el clima.

La lluvia la traigo yo.

Es absurda.

Tengo todo y decido llorar,

porque mi cuerpo no reconoce

sus pertenencias materiales.

Está harto de ilusionar y dirigirse,

de controlar y limitarse.

Harto de amar,

de pensar frente a papeles,

de humanas burocracias.

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